EL CABALLO ÁRABE
De esta raza desciende el pura sangre inglés. Es de las razas más deseables por su gracia, espíritu y vitalidad. Hoy en día es criado y exportado por todo el mundo. Esta raza es oriunda de Arabia y data de los tiempos de Mahoma. Junto con el islamismo, esta raza llegó a Egipto, al Norte de África, España, Francia, y después de las cruzadas al Norte de Europa y Gran Bretaña. El caballo árabe tiene una alzada de 14.2 a 15.1 manos. Su pelaje es fino y sedoso. El pelaje más común de los árabes es el zaino (de negro a blanco puro) junto con el bayo y castaño. La característica física principal del árabe es su cabeza altivamente sostenida y un cuello con perfil cóncavo. Tiene ojos grandes y apartados; las orejas son pequeñas y las narices son grandes y abiertas. Es un caballo con temperamento, enorme fuerza, velocidad, robustez e inteligencia.
 
EL CABALLO ESPAÑOL
Este caballo fue reconocido como raza, hasta 1571, y es considerado el caballo más aristocrático. La raza es el resultado de la cruza entre caballos oriundos españoles con berberiscos y árabes orientales que trajeron los moros en el siglo VIII. Los responsables de la crianza de este caballo fueron monjes españoles y en la época de Napoleón, la raza alcanzó muy alto valor. En la actualidad este caballo es muy socorrido para las corridas de toros y espectáculos ecuestres. Cabe mencionar que es muy recordado por dos situaciones; la primera porque durante el siglo XVII y XVIII las cortes de Europa lo consideraban un caballo propio de la aristocracia, y la segunda porque su sangre formó la base para la reintroducción del caballo al continente americano (realizada por Cortés).
 
EL PURA SANGRE INGLÉS
A diferencia de los árabes, esta raza fue criada exclusívamente para las carreras. Es menos veloz que el árabe en distancia largas, y más rápido en las cortas. A los pura sangre se les conoce con el sinónimo de caballos de carreras. La raza pura sangre se desarrolló en Inglaterra a principios del siglo XVII. En ese tiempo existía gran popularidad por las carreras de caballos y creciente demanda por caballos más veloces que los existentes caballos británicos. Para la segunda mitad el siglo XVIII el pura sangre se criaba principalmente para carreras de una a dos millas, en las cuales resultaba invencible.La crianza del pura sangre abarca cuatro tipos principales: corredores de carrreras de valla, carreras cortas, de caza y de silla. Es actualmente una industria internacional encabezada por Gran Bretaña, Estados Unidos, Francia y Polonia. En Estados Unidos se crían los jovenes pura sangre de mayor éxito.La alzada del pura sangre en promedio es de 16 manos. Tiene un pelaje fino y sedoso con colores en negro, alazán, colorado o bayo. Tiene grandes ojos inteligentes con una cabeza aristocrática, soportada por un cuello arqueado, espaldas fuertes y pecho amplio. Su extrema velocidad se debe a un dorso corto, poderosa grupa y magníficas piernas. Su largo y fácil andar lo hacen uno de los caballos más valiosos en el mundo.
 
EL CABALLO CUARTO DE MILLA
Es de las razas americanas más antiguas, existen en la actualidad más de 1.5 millones de ejemplares. Su ascendencia proviene principalmente de caballos árabes, berberiscos y turcos que trajeron los españoles al continente en el siglo XVI, que después fueron cruzados con caballos ingleses, de los colonos blancos. Esta raza es propicia para las carreras de un cuarto de milla (de ahí su nombre). Tiene una alzada que varía entre 15.2 y 16.1 manos. Su pelaje es de cualquier color entero predominando los colorados.
Es un caballo popular entre los ganaderos, quienes lo aprecian por su velocidad e inteligencia. Hoy en día es el caballo más popular en el mundo. Es usado para la charrería, excursiones, exposiciones, la alta escuela, el rodeo, etc.
 
EL CABALLO HANNOVERIANO
Es uno de los caballos de silla más populares en el mundo. Es excelente para competiciones de alta escuela, saltos hípicos y para la caza. Se han criado desde el siglo XVI, y su raza se estableció en 1735. Alrededor de 200 años tuvo mucha demanda como caballo de carruaje y cabalgadura militar. Después de la Segunda guerra Mundial y por la división territorial de Alemania, caballos Trakehner alcanzaron Alemania Occidental y fueron cruzados con los Hannoverianos, produciendo un mejor caballo de silla. Poseen mucha sangre mixta ya que se han cruzado con andaluces y pura sangre. La alzada varía entre 15.3 y 17 manos y pueden ser de cualquier color entero.
Se paga un precio elevado por estos caballos por su energía, temperamento y robustez combinados con la elegancia.
 
EL CABALLO AZTECA
En 1969 la Casa Domecq México, a través de Don Antonio Ariza, organizó una visita de 300 charros mexicanos a España, en donde se adquirió para México un lote de caballos y yeguas de raza española, que promovió el desarrollo del caballo de esta raza en México.Considerando la gran afición al caballo que existe en México, se inició de inmediato, por un grupo de criadores apoyados por La Casa Domecq, la cruza de esos caballos españoles con yeguas Cuarto de Milla de la Ganadería Mexicana. Las primeras crías obtenidas de esta cruza fueron denominadas por los charros Caballos de Raza Azteca, iniciándose el programa por el Sr. Manuel Herrera, Director de Escuela de Jinetes Domecq en Texcoco,Edo. de México, que ha continuado el programa hasta la fecha.Al conocerse las buenas características de estos caballos, se constituyó en 1974 la primera Asociación de Criadores de Caballos de Raza Azteca.La Raza Azteca, es el resultado de cruzas selectivas entre caballos de pura raza Andaluza y yeguas Cuarto de Milla. La Raza Azteca hereda del caballo Andaluz, nobleza y arrogancia, crines y colas bien pobladas, elementos que le dan gran belleza. Y de la raza Cuarto de Milla, dulzura, fortaleza y velocidad, conformando una armonía de perfecto equilibrio. Las sangres que corren por el caballo Raza Azteca, lo hacen magnífico para la charrería, también para rejoneo y para trabajos de campo y paseo. Son caballos de gran nobleza y de gran belleza.
 
EL APPALOOSA
Existen pinturas rupestres de hace 20,000 años que demuestran la existencia de caballos moteados. El pelaje moteado siempre ha llamado la atención del hombre.Los españoles reintrodujeron el caballo a América durante la conquista (siglo XVI). Los caballos pronto llegaron a los indios (norteamericanos) y para 1730 la población nativa del noroeste Americano dependía totalmente del caballo.Las tribus Nez Perce y Palouse de Washington, Idaho y Oregon, se convirtieron en sofisticados caballistas. Las cabalgaduras de estas tribus eran en su mayoría de pelaje moteado provocando la envidia del resto de las tribus. Los historiadores creen que estas tribus fueron las primeras en criar caballos con características específicas; en especial la inteligencia, la velocidad y la resistencia.